"No existe la felicidad absoluta, nos medimos por contrastes. Si nunca has sido feliz pero de repente un día aparece una persona, y te quiere y te cuida, tu nivel de felicidad sube un montonazo. Sin embargo, si has tenido a gente así toda tu vida y llega una más, tu nivel de felicidad apenas cambia. Por ejemplo, en muchísimas canciones antes del estribillo fuerte hay un puente tranquilo o con poca energía, para que el estribillo te explote en la cara por el contraste. Si todo fuese tan fuerte como el estribillo no tendría gracia. Para la felicidad, es tan importante el momento de pasarlo guay como el haberlo pasado no tan guay antes."
El niño más bonito del universo, un 26 de octubre de 2017 a las 0:50
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